miércoles, 2 de julio de 2014

Dia 86 - Spinetta

No la voy a caretear...no me gusta Spinetta.
A ver, si aclaro antes que oscurezca...
Spinetta Luis Alberto, fue un gran tipo, sensible y copado que fue y sigue siendo un referente del rock y la poesía nacional. ¿hasta ahí vamos? bien.
Pero a mí...a mí...su poesía no me mueve un pelo...Nunca pude escuchar un disco entero de él, algunas canciones directamente no me gustan, no las entiendo o lo que diablos sea.
Las dos unicas que me puedo poner a escuchar son Maribel se durmió y Muchacha ojos de papel, un buen porcentaje restante me dan igual y un escaso grupo directamente me molestan y no las escucho. Me propuse varias veces entenderlo, por orgullo, como un desafío, mis amigos hippies me dan vuelta la cara cuando me ven, los intelectuales me miran pero con desprecio, como a un bruto, pero ninguno se sentó veinte minutos a explicarme que mierda decía el Flaco en sus letras para que una generacion, o dos lo tengan como un procer. Nadie se molestó en desentrañar el secreto de que viene envuelto el Flaco para que su poesía se me vuelva un enigma. A veces pienso que mis amigos intelectuales y los hippies se pusieron por fin de acuerdo y armaron un complot para reirse a mis espaldas. Es más, hasta creo que un monton de hippies y un monton de intelectuales se ríen del resto de la gente que como yo trata de entender pero que ninguno se acerca a aclarar ya que la sensibilidad de Spinetta "se siente, no se explica" y esa frase me distancia más y más del mundo sensible y florido de paz y armonía que proponen desde la teoría los intelectuales y los hippies pero que se cagan en el projimo y lo dejan afuera en medio de la lluvia mojándose mientras cantan temas de Aquelarre y pescado rabioso.
A veces creo que soy bruto y ahi se termina la historia.
Que se yo.
Con Vilma Palma no me pasa.

domingo, 29 de junio de 2014

Dia 87 - Ficción

Cuando Marcelo Benítez tenía 14 años, consumía más Rock del que podía tolerar la paciencia de su madre, sin embargo su papá lo alentó a formar su propia banda. Primero buscó entre sus amigos y compañeros de escuela y logró reunir un par de almas dispuestas a compartir su pasión. Su instrumento fue la guitarra y cantaba sus composiciones, algo rudimentarias pero que para empezar estaba bien. El exito de la banda era modesto y se reducía a familiares, amigos y la gente que le prestaba el amplificador y los parlantes. A pesar de la insistencia de los miembros de la banda de tocar temas conocidos de grupos famosos a modo de gancho, Marcelo se mantenía firme en la extraña convicción de triunfar como "el grupo que jamás tocó temas de otros".
De a poco, y más debido al mal carácter que al poco exito del grupo, de a uno los miembros  se fueron a formar otros grupos o directamente dejaron la actividad por el deporte o el estudio. Marcelo los fue reemplazando con secuenciadores electrónicos y maquinas de ritmo, que no solo lograban un sonido más puro y una cadencia más minuciosa, sino que tambien no se oponían a sus caprichos. Obviamente al contar con menos integrantes, la banda tenía menos público ya que solo iba a ver sus recitales su padre y el dueño de la camioneta que le llevaba los equipos.
Angustiado por la falta de público y tanto esfuerzo tan poco reconocido, Marcelo dio un volantazo en su carrera: Si el publico no venía a él, él iría en busca del público. Así empezó a frecuentar festivales y lugares donde ya había formada una concurrencia que le asegurara un par de aplausos y así pudieran descubrir su talento. Grande fue su decepción al ver que una gran parte del público que había ovacionado a un grupo anterior a él, se iban ni bien enunciaban su nombre y el resto de la gente de a poco entre tibios aplausos desaparecía como por arte de magia o descomposición.
Así fue que se ofreció para animar fiestas poniendo música, cantando y haciendo participar a la gente. Al principio tuvo un singular exito, hasta que se le ocurrió cada tanto meter uno o dos de sus temas. La gente le empezó a dejar de prestar atención y se concentró más en la comida de las fiestas que en la actuación de Marcelo.
Para poder seguir alentando su pasión, grabó aplausos y coros de sus canciones así cuando se presentaba se aseguraba una notable repercusión. Sin embargo la gente , a pesar que había una suerte de arenga artificial, seguía restando atención al artista.
En vano fueron sus intentos de poner pantallas gigantes donde se proyectaba un publico falso enfervorizado pidiendo a gritos "Otra, otra".
Ya las fiestas dejaron de llamarlo porque no respondía a las solicitudes del publico real y dejó de salir a la calle.
Ahora Marcelo tiene Twitter.
Está solo pero lo siguen 5 millones de personas.
Es todo un exito.

martes, 24 de junio de 2014

Día 88 - Rascarse el culo (reprise - after faso)


Una noche, después de una fiesta muy alocada, me encontré en el baño de casa como no era de otra manera, rascándome el culo. En medio de esa extraña sensación de éxtasis y mientras trazaba laberintos imaginarios con las líneas que dividían los azulejos de la pared, se me dio por mirar mis manos. En los dedos y parte de las palmas tenía una suerte de polvillo blanquecino comparable a la caspa (disculpe lector la falta de poética, pero comparar cachos microscópicos de culo con blanca nieve o polvo de estrellas me pareció un atentado al buen gusto). Comprendí que en mis manos tenía células muertas de culo, de mi culo. Uhhh ¡fue un flash revelador! Comprendí que si a mi me picaba el culo, o me gustaba rascarlo o peor aún, encontraba una extraña sensación de placer y saciedad al rascarme esas células, allí, justo allí estaría el secreto de la felicidad. Si podía pasar horas rascándome escondido el culo, bien podría mudar esa sensación a cualquier parte del cuerpo y por ejemplo alcanzar orgasmos al rascarme una mano, la cabeza o la espalda (algo de eso hay en la espalda, ciertas zonas dorsales están equipadas con estas características pero su efecto placentero es efímero y esporádico) Así que me propuse esa noche a recolectar cada célula en un recipiente debidamente esterilizado para no contaminar las muestras. Para ello, herví un frasco chiquito de café dolca de cuarto y siempre lo tenía escondido celosamente para que mi experimento este a salvo de ladrones de ideas. También me propuse estudiar biogenética, todo eso mientras me duraba el trance en el que me encontraba. Comencé entonces a juntar pacientemente las muestras. Día a día, hora por hora. Algunas veces era un poco sospechoso andar con un frasco de café entre la ropa llevándolo al baño cada hora. Otra práctica que tuve que dejar , fue la de rascarme el culo mientras me duchaba, ya que perdía gran cantidad de muestras, así que me empecé a bañar en forma mas espaciada. Me inscribí para estudiar biotecnología, pero eran demasiados años de estudio y eso me quitaba tiempo para el trabajo de campo, así que convencí a un amigo mio para que haga la parte de investigación ( obviamente no le revelé mis oscuros propósitos dado que podría llegar a tentarse de hacer todo por su cuenta y alzarse con la gloria) Mi amigo al fin se recibió e hizo investigaciones en el campo de la oncología y se volcó más a salvar gente con cáncer que a la gloria personal, algo que me puso muy orgulloso pero que me cagó en lo más profundo ya que tenía un frasco con más de 30 años de trabajo en mi mesita de luz. Hoy ya tengo 48 años. Ya desistí de la  ambiciosa empresa de lograr implantes de células placenteras, y la utopía de un cuerpo que goce con el solo roce  con la ropa se me fue de las manos. . No es falta de esperanza o desasosiego. Hace un par de años, mi hija estaba haciendo un trabajito práctico para el taller de plástica acerca de las pirámides de Egipto, y necesitaba pan rayado para simular la arena del desierto. Vaya a saber como, encontró el tarrito de dolca y asumió que podía usarlo y así tres décadas de trabajo fueron inmortalizados en un trabajito práctico que fue exhibido a fin de año y todos los padres e hijos de  la escuela de una u otra manera, me vieron el culo.

lunes, 23 de junio de 2014

Dia 89 - Crimen perfecto

Es hora de aceptarlo queridos lectores, la masturbación cuando no se vive solo, no es un crimen perfecto.
Así que voy a pasarles un instructivo breve acerca de qué hay que tener en cuenta a la hora del autoplacer.
Tome nota por favor:

.Antes que nada, pre-excítese: cuando se entra al baño con una idea o una imagen preconcebida, el tiempo que insume la paja será menor, y menor serán las sospechas de que ud está pecando.

.Cubra los rastros post paja: los pelos o transpiración en la parte de atrás de la tabla, delatan que uno en el momento del climax se hizo hacia atrás en el momento de la eyaculación y deja pegados pelitos, transpiración y restos de caca en el caso que haya defecado antes de la masturbacion.

. Hechar desodorante de ambientes: es muy sospechoso que alguien cague y no deje olor.

. Tenga a mano una toalla o un pañuelo, de no contar con estos elementos una remera sirve: es para ahogar el quejido de placer en caso que la paja se produzca en horas nocturnas cuando todos duermen.

.Bañarse y paja son un combo invencible...si quedan rastros en el piso, mampara o paredes, puede uno insistir que se trata de crema de enjuague.

.Abra una canilla o tire la cadena si la paja se prolonga mas de 7 minutos, sino corre el riesgo que alguien venga a preguntar si uno está descompuesto o algo parecido.

. Lavarse bien la cara y en lo posible el cuello, la paja sube el ritmo cardíaco y a uno se le ponen coloradas las orejas, el cogote y los ojos.

.Aseguresé conde cae el cumshot!!! importantísimo. Una vez no lo encontraba y resulta que pasó entre la tabla y la losa del inodoro dandome de lleno en la pantorrilla, lo descubrí cuando me subí los pantalones y fue un desastre.

.Preparar soretes de papel higienico mojado, por si algun merodeador se acerca a la puerta del baño. Sueltelos de manera que hagan ruido en el agua con una cadencia de uno cada 6 o 7 segundos acompañandolos de un gruñido gutural. Si se anima, haga pedos con la boca entre las piernas para darle más realismo al cuadro fecal.

. No festeje la eyaculacion con gritos o golpes a la pared...ahí si que no tiene escapatoria, salvo que finja crisis nerviosa o epilepsia.

.Despues de la paja, orine...sino el calzoncillo le va a quedar un rastro como el que dejan los caracoles en la pared.

.Corra hacia un lado todos los elementos que se ponen en el inodoro para darle perfume como canastitas, desodorantes en pastillas, etc...por lo general si se dejan frente a uno, pueden convertirse en un minibanco de esperma.

.El horario que menos sospecha es cuando se está comiendo, ahi todos estan distraídos, procure que la charla sea amena o al menos que haya algo interesante en el televisor, así se asegurará unos minutos de dispersión para poder pajearse en paz.

Bueno querido lector, para empezar a tener sexo seguro, ya tiene suficiente material.
Disfrute la paja y no sienta culpa.

domingo, 22 de junio de 2014

Dia 90 - Anosmia

Se dice que la anosmia,  es pérdida total o parcial del sentido del olfato. Wikipedia dixit.
Para los que sufrimos este trastorno, es un peldaño más abajo en la escala de la evolución de la especie. Imaginensé por un momento queridos lectores, que pierden la capacidad de oler todo eso que nos rodea. Imagínensé un mundo sin olores. Piensen por un momento la comida más rica o la flor más hermosa desprovista de la bella sinfonía de fondo que es el aroma. No vamos a volar demasiado más con este tema. Vamos  lo concreto y jodido de no tener olfato.
Cuando era chico y alguien se tiraba un pedo, todos arrugaban la cara y miraban quien seguía incólume frente a la situación, y adivinen...me culpaban a mí. Claro, como no sentía el olor y no me molestaba, la mayoría pensaba que me hacía el distraído y disimulaba mi falta de culpa. Un horror. Ya más grandecito, las chicas se perfumaban para los chicos normales, y a pesar de tener puesto un perfume barato y espantoso, ellos mentían " ¡que rico perfume Martita!¿cómo se llama?" , y ellas se meaban por el deshonesto halago. Mientras tanto a mí, no se me movía un músculo de la cara y poco podía aportar al hecho de que las coquetas damas se hayan acicalado con frescura y pasión. Lo peor era que tampoco podía distinguir el olor achivo que me venía despues de una actividad deportiva, por lo que siempre me ponía desodorante en cantidades alarmantes para la formación del agujero en la capa de ozono (tambien eso, los del greenpeace me la tienen jurada). Un día mi mamá me mandó a juntar la caca del perro que teníamos y pude hacer esa tarea sin mayores traumas. Valiéndome de una bolsa de polietileno a modo de guante y otra bolsita más grande para depositar los bombones recogidos, me hice una impieza extraordinaria ante la admiración de mis amigos que huian de los hedores. Tal hazaña me posicionó un poco mejor entre los valientes, ya que se me encomendaron tareas como buscar la pelota de futbol en la zanja de agua podrida, limpiarla, asar el pescado a la parrilla, desinfectar el baño con amoníaco, enterrar los perros muertos del vecindario etc. En fin, mi curriculum se había nutrido demasiado pero aun no distinguía un queso roquefort de un Carolina Herrera 212. Cuando se me dió por ir al grupo juvenil de la iglesia, una vez vi como una enfermera detestaba sacar las bolsas con las heces de los ancianos, y para impresionar a las chicas del grupo, se me ocurrió, craso error, ayudarla con su empresa. Tales fueron los elogios, que me contrataron en el hospital para sacar residuos hediondos en grandes bolsas y cargar con los cadaveres en descomposicion  desde la morgue hasta la casa crematoria.
Llegados a los 40 años, mi extraña habilidad fue aprovechada por el resto de mi familia, que hizo de mí, el enfermero temerario que siempre detesté. Me hicieron lavar cada uno de los arrugados culos que componian las ramas más altas del arbol genealógico. Mi familia no se caracterizó por tener top models entre sus miembros , así que el trabajo se resumía a asear arrugados y horribles traseros que me resoplaban en la cara como viejos rinocerontes resfriados.
Me encontraba un día en plena tarea, cuando una horrible sensación me golpeó el cerebro. Era como si un hierro al rojo me hubiese entrado por la nariz y me hiciera un terrible agujero en la frente. Nunca había sentido algo igual. Era espantoso, como un dolor se me iba esparciendo por el entrecejo hasta llegar a los ojos y hacerme llorar copiosamente. Me acuerdo que me caí al suelo y me sentí mareado. Creí que la presión me había bajado o algo así, pero busque algo de azucar y me di cuenta que lago terrible me estaba pasando, recuperé el olfato. Es horrible perder la virginidad de esa manera. Era como ver por primera vez y en lugar de encontrarte con un rojo atardecer ves un animal destripado comido por las hormigas.
Extraño la anosmia...en serio.


lunes, 16 de junio de 2014

Dia 91 - El fino arte de vengarse

   Ante las adversidades de la vida, la gente tiende a reaccionar de muchas maneras. Las más comunes son el derrumbamiento y la ofuscación, que son dos formas de no ver la realidad y no hacer nada por aceptarla ni por cambiarla, pero que repercuten adentro y dañan feo. También están los valientes que salen adelante y hacen frente y cambian los destinos o mueren en el intento, pero que al fin y al cabo son gente de acción, de inteligencia mas o menos cuestionables pero sin duda alguna que anteponen su creencia a lo que se les presenta y a fuerza de palos o cabeza . Y por último estamos los cagones vengativos, tan golpeados como los derrumbados y ofuscados, pero no tan arriesgados como los valientes. Nos quedamos dolidos pero tramamos en lo oscuro una forma poco arriesgada de compensar el dolor sufrido y quedar secretamente a mano con nuestra conciencia. Es esa especie de mueca entre media sonrisa y suspicacia que se nos dibuja en la cara cuando sucede.La mayor parte de las venganzas queda en el imaginario y nos regocijamos al pedo con lo que pudimos llegar a haber hecho, y también nos pavoneamos en los bajos fondos con lo potencialmente dañinos que somos pero que no haremos nada porque no se nos place. En el fondo nunca haremos nada que nos exponga, esa es nuestra naturaleza cagona. La única venganza que logré consumar fue la que les voy a detallar a continuación...Voy a omitir y distorsionar algunos datos para no herir susceptibilidades, pero la raíz va a quedar intacta. Ahí va.
   Un primo hermano mío me vendió un automóvil lindo, bah sencillamente lindo, salvo por el detalle menor que el motor estaba fundido mal. Se lo reclamé pero hizo oídos sordos, luego atendió mi reclamo y me devolvió una catarata de excusas inverosímiles y por último me dijo que no le reclame más porque me iba a cagar a trompadas, lisa y llanamente. Indignado, volví a casa y y maldije en un ordenado silencio, a mi pariente y a mi auto, por partes iguales. Me propuse que esta vez no iba a salirse con la suya ¿pero como? Pensé mucho...tramé mucho..Me dije, enojarme no iba a resolver nada, tenía que tener la mente fría y ordenada. Así que con el orgullo metido en el culo, un vino y un salame, me fui a su casa. Me atendió de modo seco, me invitó a pasar con poca cortesía. Saludé a su mujer y su hija. Los reuní para pedir disculpas por haber llevado las cosas a ese extremo, fingí. Me parecía, dije, que la familia estaba por encima de cualquier cosa material que hubiese entre nosotros asi que le dejé el salame y el vino sobre la mesa y me dispuse a volver a casa. "Pará" me dijo el negro,"Quedate a picar algo". El primer paso estaba dado, ahora había que seguir.Comimos y hablamos de cualquier cosa que no tuviera que ver con el auto, él sacó un queso de la heladera y tomamos el vino. Casi llegado el final de la botella, pedí por favor ir al baño. Me indicó donde era y allí fui. Entonces pasó. Como una revelación se me aparecieron los tres cepillos de dientes de la familia de mi primo. Me armé de coraje puesto que no disponía de mucho mas tiempo que unos paupérrimos minutos y despojándome de todo escrúpulo, me pasé uno a uno los cepillos de dientes por el culo, luego los enjuagué en el agua del inodoro donde antes había orinado y por último me introduje los cabos en el orto. Los sequé prolijamente con la toalla de manos y me fuí de allí. Saludé a los parientes, y salí a la calle. Mi primo me gritó y el corazón se me paró. Cuando volví a ver que le pasaba me dijo, " Disculpá viejo! a mi me cagaron primero con el auto! pasaselo a otro si podés, yo te ayudo. Es la ley de la vida". "No te calentés, ya me ocupé!" le dije guiñando un ojo. "Que hijo de puta....pasá cuando quieras y me contás! chau". Me di vuelta y seguí sin saludarlo...Nunca más volví a su casa.
   Por las dudas cuando invito a alguien, pongo cuatro cepillos de dientes en desuso en el baño y guardo los buenos en la mesa de luz.

domingo, 8 de junio de 2014

Dia 92 - Un diez en matemáticas

Tenía nueve años cuando la señorita Margarita nos dio la prueba de matemáticas. Era mi primer diez. Hasta ese entonces mis notas no iban más allá de un modesto ocho así que mi pecho se hinchó por mi primer logro sin ayuda de nadie. Ese diez era único porque casi ningún chico del grado había aprobado, así que la señorita nos obligó a que traigamos firmada la prueba para el otro día, así se aseguraba que nuestros padres estén al tanto de nuestra evolución, o como era en este caso, nuestro deceso como grupo. Por causas que no recuerdo me olvidé de hacerla firmar, como siempre se nos olvidan las cosas importantes así que la señorita Margarita me mandó a dirección a firmar. Yo no era un mal alumno ni tenía problemas de conducta, pero esta situación me puso realmente mal, casi a punto del llanto. Como un general, apareció en dirección la señorita con la regente y ambas se pusieron frente a mí. Me gritaron lo importante que es ser responsable, que las pequeñas distracciones terminan en grandes catástrofes y que el mundo iba a ser un lugar inmundo por gente como yo. Me ofrecieron un segundo antes de firmar el libro disciplinario, un descargo, una explicación, como quien le ofrece un cigarrillo a quien van a fusilar de todas formas." ¿que pasó?" gritaron al unísono.
Mi respuesta no se hizo esperar. "No la hice firmar señorita, porque mi mamá está muy enferma."
Antes que empiece la catarata de gritos de nuevo me aventuré:" Es mi primer diez, y creo que ella no va a vivir mucho. Mi papá contó algo acerca de una enfermedad y que estemos preparados, no sé, no entendí mucho pero creo que es grave. Así que como mañana es el cumpleaños de mi mamá, le quería mostrar mi primer diez. Por eso fue que no pude firmarla seño"
Con un nudo en la garganta la regente preguntó "¿y tu papá no la pudo firmar?".
"Si" contesté yo, "pero quería que mi mamá fuese la primera en verlo seño. Disculpemé. No va a volver a pasar se lo juro. No me haga firmar."
Casi al borde de la lagrima, la señorita Margarita le hizo una seña a la regente y me acompañó al baño a lavarme la cara. Me dejó en la biblioteca un rato y luego me uní al grupo de nuevo.
Cuando llegué a casa, me apuré a hacer firmar la prueba.
Me miraron con descreimiento mis viejos aquella nota y aflojaron un autografo.
Mi madre murió exactamente 34 años después de ese momento.
Ahí, justo ahí me di cuenta que matemáticas no era lo mío.
Tampoco lo era decir la verdad.

viernes, 6 de junio de 2014

Dia 93 - Mi viejo, el dotor...

En casa lo más parecido a un auto que tuvimos, fue un fiat 600 espantosamente lindo, chiquito incomodo pero era nuestra felicidad. Era uno de esos caros autitos baratos que se venden en las esquinas vidriadas.Despues de mucho renegar con elementos impronunciables por un niño de 8 años, mi viejo junto un poco de coraje y un mucho de dinero y compró otro auto. Creo, omití situar al lector en tiempo y espacio de la siguiente historia, esto pasaba en el año 1979. Sigamos. Como mi viejo era un tipo que siempre iba por más, cambió el vehiculo por uno más nuevo, pero contradictoriamente tenía incorporado un sentido de lealtad a los atorrantes, lo cambió en la misma agencia que compró el primer fitito. Así que allá venía mi viejo, dobló la esquina con un auto cuyos bordes eran rectos y eso ya te posicionaba distinto. A medida que se acercaba a casa , el auto no crecía demasiado teniendo en cuenta la perspectiva isometrica a la que era sometido. Y por fin llegó a casa (que no es poco).Era un Renault 6 que había pertenecido a un medico jubilado que tuvo la suficiente lucidez para sacarselo de encima como un taliban arrepentido. El auto, obstentaba dos calcomanías en los vidrios con una cruz verde y una rosada del círculo médico. Mi viejo fue carpintero y docente de taller en una escuela tecnica, por eso tener ese auto era todo un logro en esos años. Y entonces sucedió. Como por arte de magia, los demás autos nos dejaban pasar, nos hacían señas los policías (una venia y una sonrisa de un milico en aquellos años o te salvaba o te hundía, así que no festejamos demasiado ese gesto), nos dejaban estacionar en sectores que habitual mente tenían un cartel que decía "reservado", y en la puerta de la Escuela Normal, el portero se apresuraba a parar el transito hasta que descendiésemos. No entendimos nunca por qué tanto respeto a un renault 6, si bien era un auto lindo para nosotros tampoco tendría que ser la pavada. Si había autos mucho mas lindos...
Hasta que la magia se terminó. Mi vieja compró en una esquina un producto para desengrasar tapizados taiwanes, y un fin de semana se puso a limpiar el auto. Entusiasmada mi vieja, agarró alcohol y virulana y le sacó todas las calcomanías al auto, las de San Rafael, San cristobal seguros, Mar del Tuyu, una de la virgen de Lujan y las cruces verdes junto con la del círculo médico. Todo volvió a foja cero, los autos ya no nos daban paso, los policías no respondían a nuestros saludos de niños y el alcahuete del portero se limitaba a mirarnos con desprecio.
Era el año 1980, ya en esa epoca , eras lo que tenías.

lunes, 2 de junio de 2014

Dia 94 -Tecnología Parte I


La casa del mañana

En casa tenemos muchos adelantos tecnológicos que causarían conmoción en el mercado si salieran a la luz todos juntos ya que muchas cosas pasarían al plano de lo obsoleto al lado de mis artilugios.
Voy a detallar solo algunas cosas para que puedan tener una idea de cual es el universo que se viene.
Toda mi casa está equipada con canillas de ultima generación las cuales tienen un sistema de funcionamiento unico e incomparable. El funcionamiento es simple. Girando como cualquier canilla corriente se abre, sólo que las mías no dejan caer una gota de agua hasta que se completan dos giros completos. Esto se debe a una medida de seguridad implementada por si uno se arrepiente y y se moja algo que uno puso por error en la pileta del baño o cocina. Transcurrido esos dos giros, la canilla abrirá el paso del agua a su maximo potencial para asegurar un caudal promedio optimo para la limpieza tanto de los objetos bajo la canilla como el piso y las paredes. Cabe señalar que la canilla solo se cierra por completo y sin estados intermedios recien en el ultimo 2% del recorrido total del giro. Por si esto fuera poco, la canilla deja saliendo una gota con una frecuencia de 500mHz es decir una gota cada 2 segundos, como testigo de la presencia de agua corriente en la red hogareña.
El inodoro, viene equipado con un sistema primario de evacuación que se comporta como la papelera de reciclaje de los sistemas informáticos. Cuando uno apreta el botón, el inodoro se llena por completo hasta el borde y nos muestra el contenido del mismo por 10 o 15 minutos por si hay algo que se nos cayó por accidente como un anillo, dinero o un anillo y tener así tiempo para rescatar nuestra preciada posesión antes que se pierda para siempre. Hay sistemas más avanzados que incluso separan las cosas más livianas y las arroja fuera del peligro de ser eliminadas en forma definitiva. Son versiones beta aun en fase de experimentación, aunque a veces en casa parece que mi unidad se actualiza automaticamente.
Más adelante vamos a seguir develando los adelantos del mundo que se viene.
Esto es todo por ahora.
ciao

viernes, 30 de mayo de 2014

Día 95. Mi abuelo el General.

Mi abuelo, a ciencia cierta, nunca se supo que grado logró dentro de la carrera militar. Había fotos de él bien vestido con su gorra y sus galardones pero bien podía haberlos pedido en la casa de fotos o a algun conocido con rango. Descarto esta posibilidad porque siempre se manejó con la disciplina, el orden establecido y las buenas conductas. A mí particularmente , me señaló como malo tratar de "che" o de "vos" a mi papá en lugar de tratarlo de "usted". Su vida siempre fue, aunque austera, prolija y rodeado de gente que lo servía todo el tiempo y e´l sólo se limitaba a gruñir órdenes.
Con el tiempo, su salud y su cabeza empezaron a decaer. En esa época el alzheimer se llamaba arterioesclerosis y todos los viejos tarde o temprano la padecían. Llegó el día en que, ostrado en su cama , había que higienizarlo y alimentarlo como a un bebé. Mi abuela lo hacía con muy pocas ganas pero era su labor y parecería que desde su cabeza enferma mi abuelo aun le dictaba mandatos. Se encontraban entonces mis tres tías alrededor de mi abuelo, viendolo desnudo y con el culo entalcado empezaron a salir del cascarón. "Ahí está. Mírenlo. Tanbravo que era, nos tenía cagando todo el tiempo" Dijo mi tía Rita. "A mí nunca me dio un beso. Era un ogro de mierda que no se le caía un elogio ni una lágrima, y ahora hay que limpiarle el culo. ¡como es la vida! Todo se paga, y se paga acá" dijo mi tía Bore. "Parece mentira, el viejo sorete no me dejó tener novio hasta los 20 años. Me Robó la juventud y las ganas de ser feliz. Ahi lo tenés al General. Tanta ínfula de militar retirado y termina con el culo igual de inutil que la cabeza".
Como toda respuesta, mi abuelo, emitió un estruendoso pedo que mancho de talco a las tres hermanas, que en silencio desaparecieron una a una por el foro sin decir palabra.