jueves, 7 de agosto de 2014

Día 76 - Imaginate

Por un momento imaginate que sos representante de un grupo de rock que viene en ascenso, que las canciones vienen pegando mucho y bien. De pronto un flaco entra por la puerta y te da un papel y te asegura, y te jura y te firma que lo que te está dando se va a vender como pan caliente y lo va a cantar todo el mundo.
Con toda esa expectativa te da una hoja de cuaderno gloria cuadriculado en el que se encuentra escrito esto:

Tengo muchas ganas de escribir una canción,
pero no se me ocurre nada.
Entonces agarro la cuchara el tenedor,
el cuchillo y empiezo a cocinar.
Después de hacer esta mezcla,
yo pensaba tirarme una siestita.
Para estar por la noche,
pila pila, pila pila.
Ahí va de vuelta...
Tengo muchas ganas de escribir una canción,
pero no se me ocurre nada.
Entonces agarro la cuchara el tenedor,
el cuchillo y empiezo a cocinar.
Después de hacer esta mezcla,
yo pensaba tirarme una siestita.
Para estar por la noche,
pila pila, pila pila.

Pila pila pila, pila pila,
pila pila, pila pila,
Siempre pila en la vida.
No me confundas con ese gatito,
vos sabes, yo soy un ratón.
Pilas pilas pilas pa mover el corazón,
necesito estar pila toda la vida.
No como ese conejito que no dura nada,
yo soy ratón a batería.

Y vos, y vos que me decías que siempre tocaba la guitarrista.
Que nunca iban a triunfar mis temas.
Y mira, y mira ahora como suena.
Y ahora que debería dejarte.
Preferiría, que nos vayamos a comer unos ricos calentitos.

Tengo muchas ganas de escribir una canción,
pero no se me ocurre nada.
Entonces agarro la cuchara el tenedor,
el cuchillo y empiezo a cocinar.
Después de hacer esta mezcla,
yo pensaba tirarme una siestita.
Para estar por la noche,
pila pila, pila pila.

Pila pila pila, pila pila,
pila pila, pila pila,
Siempre pila en la vida.
No me confundas con ese gatito,
vos sabes, yo soy un ratón.
Pilas pilas pilas pa mover el corazón,
necesito estar pila toda la vida.
No como ese conejito que no dura nada,
yo soy ratón a batería.
No como ese conejito que no dura nada,
yo soy ratón a 12 volts.
No, como ese conejito, que no dura nada.
Enchufame a 380.
Voy pila, siempre pila.
Conejo reproductor.


Deascartá la opción "salir corriendo" y contestame sinceramente, vos como representante...
¿qué hubieras hecho?

martes, 5 de agosto de 2014

Dia 77 - Belgrano y San Martín. La historia de un pacto secreto.

Se miraron a los ojos largamente como sólo los caballeros de palabra se miran.
En sus miradas los deseos y el corazón hacían palidecer al infinito horizonte de la conquista plantándolo todo en el fértil terreno de lo posible.
El único terreno que se ponía dificil era el económico. Era casi imposible zanjar esa diferencia de opinion acerca del tema. La vereda de enfrente no constituía nunca una alternativa valida para estos grandes caballeros que una vez más se daban cita en el campo de las batallas hombre a hombre.
Entonces sucedió. El casi imposible e inviable pacto terminó por poner a prueba la resistencia menor que se interponía entre ellos. La cuestión se redujo a la confianza y el poder de la palabra, un acto más de fe a lo que estos caballeros ya se habían acostumbrado a fuerza de las adversidades que sufrían en cada encuentro. Acordaron una suerte de pausa hasta lograr reunir los pertrechos necesarios y las divisas suficientes para enfrentar la batalla cuerpo a cuerpo con éxito.
Sellaron el trato con un fuerte y prolongado apretón de manos durante el cual sostuvieron sus miradas con brillos de emoción y expectativa por el futuro encuentro.
Se separaron y Daniel se fue por calle Belgrano hasta la casa de su amigo Pablo mientras que Anaconda el travesti, se quedó en la esquina mirando hacia San Martín por si venía la policía.

lunes, 4 de agosto de 2014

Día 78 - Literatura popular

Corría el año 1476 en Kyushu, un pequeño pueblo donde la industria del mineral del hierro era incipiente cuando Kinzoku Oita decidió emprender el dificil arte del Acero. Para ello construyó dos pequeños hornos alimentados a fuel oil y carbon de coque enriquecido. La planta alcanzó notoriedad y se puso a pleno tres generaciones después cuando ya contaba con 70 empleados de planta y 200 contratados eventuales. Para que la precaria acería sea rentable, los Oita pagaban unos salarios realmente miserables. Grandes y vanas fueron las promesas de recomposición salarial, ya que los empleados no tenían otro sustento viable. Lentamente comenzaron a organizarse en reuniones donde se ponía de manifiesto los desacuerdos con la patronal, nombre dado despectivamente a la corriente jefatura.
A los portavoces de estos reclamos se los llamó delegados, y cada vez que un grupo de estos insurrectos entraba en la improvisada oficina, inmediatamente era azotado hasta morir.
En un principio esto amedrentó a los trabajadores, pero refugiados en el anonimato de las desvencijadas letrinas, expresaban su descontento realizando inscripciones en las paredes con trozos de carbón de coque, cerillas, tinta china, materia fecal y todo lo que sirviera para tal propósito. Allí se podía leer frases terriblemente ofensivas, descontentos, convocatorias secretas, etc....Con el tiempo, la fuerza colectiva perdió terreno y sus magros salarios seguían planchados, literalmente.
Los obreros fueron acostumbrandosé al ritual de seguir escribiendo en las paredes de las letrinas, pero esta vez podían leerse estadísticas salariales, lugares donde comprar una onza de arroz a un mejor precio, y por ese entonces aparecieron los primeros chismes y secretos del proletariado. Eran los inicios de las revistas del corazón. En las paredes se leían diálogos completos escuchados al pasar, y otros tantos inventados, constituyendo así, el comienzo de la dramaturgia de ficción.
Tal era el desconcierto de los Oita al no entender el fin de la rebelión obrera, que se decidieron a recorrer la planta para ver que sucedía. La silenciosa normalidad con la que los empleados desarrollaban las tareas , no hacía sino poner más inquietos a los Oita que no terminaban de descifrar el secreto de la paz gremial. Tamaña fue su sorpresa, cuando casi al final de la recorrida decidieron entrar a los baños y descubrieron que las paredes hablaban lo que los obreros callaban. Inmediatamente mandó a destruir los baños escritos hasta convertirlos en tablitas diminutas que fueron tirados en una montaña fuera del predio.
Los aldeanos las recogieron para procurarse leña para calentar sus casas, pero la baja calidad del material volvía inútil las tablitas que se almacenaron en las casas.
Cuando la quiebra indefectible de la minúscula acería sucedió, los aldeanos se mudaron dejando las chozas deshabitadas con las pocas pertenencias aún adentro.
Un grupo de drogados artistas vagabundos, tomó estas viviendas y se estableció.
Finalmente encontraron las tablitas conteniendo las incompletas e incomprensibles frases y fue una revelación para ellos. Eran una verdadera llave al pensamiento y la reflexión. Toda una filosofía de vida resumida en tres renglones. Este género literario fue bautizado con el nombre del primer perro que encontró las tablitas: Haiku.

sábado, 2 de agosto de 2014

Dia 79 - La percepción del mundo que nos rodea

Tenemos una percepción del mundo, limitada a lo que vemos y oimos, y así nuestro cerebro construye un espacio donde vamos a movernos y transitar. Casi en forma instantánea calcula distancias, profundidades y hace complejas cuentas para armar un esquema en 3D del mundo y así poder alcanzar con la mano, estirando un brazo, los cigarrillos de la repisa sin necesidad de mirar para atrás.
Esta introducción pedorra es el preámbulo para que uds lectores , me ayuden a entender a mi familia.
Mi tía Teresa es una señorita mayor de 73 años mal llevados, nunca fumó, nunca tomó alcohol, no se drogó ni fue a un casino. Tiene un sobrepeso importante y se mueve  en bloque. Su vista y oído funcionan a la perfección al igual que su memoria. Es un compendio de virtudes. ¿Por qué entonces pido ayuda?
Por las cosas simples de la vida.
Cuando necesito pasar por un pasillo de casa donde sólo cabemos de a uno, ella se pone en el medio y se mueve como un robot a cuerda. Son exactamente los 5 minutos más largos de mi vida, y son la diferencia entre llegar al baño a tiempo o no. Cuando quiere cocinar, la cocina termina como si le hubieran puesto una bomba a la cacerola, las hornallas de la cocina pasan de  "apagado" a "máximo" sin escalas, perdemos de dos a tres cucharitas por comida lo cual es un presupuesto importante. Cuando está sentada en la mesa, se le activa un modo de gesticulación torpe y difícil de seguir y que se asemeja al sr Miyagui cazando moscas a puñetazos. Al control remoto del televisor, juro que escuche que emitía un sordo quejido porque lo apreta como para sacarle jugo. Y grita, grita mucho...pero no gritos de dolor o alegría, sino nuestros nombres seguidos de una orden. Por lo general estamos juntos en la misma habitación 23:59 hs al día, y el minuto restante, cuando nos levantamos a hacer algo, justo cuando nos alejamos 15 metros exactos se escucha el alarido "¡¡¡(nombre)!!!" "¡¡¡(la orden)!!!"...Nunca falla.
Si la querés alertar de algo (una araña, una llave de gas abierta, una cornisa floja) primero te mira con un gesto de desaprobación frunciendo el ceño y emitiendo un chasquido similar a un cortocircuito eléctrico, después mira el peligro que le señalaste, compara los datos de la realidad y la información recibida, saca conclusiones, acciona sobre el peligro y se aleja bamboleándose con cara de "nadie me avisa nada, este mundo apesta".
No es mala mi tía...debe percibir el mundo distinto que nosotros.
Por ahí esa es la explicación de su soltería.
¿O la soltería y la falta de sexo afectan la percepción del mundo?
¡¡¡Uhhhhhh recién ahora me explico algunos comportamientos míos durante mi adolescencia!!!
 Con la plata y el tiempo que perdí en el psicólogo y era sólo un tema de percepción...
Ya mismo le voy a dar un beso a mi tía Teresa...
Nos vemos.
No hay nada que analizar.
Chau


Dia 80 - Un clásico en nuestros tiempos

¿Tener o no tener?
Esa es la cuestión inesquivable.
¿Qué es mas noble para el alma del consumidor?
¿Ahorrar peso por peso en virtud de su paciencia o arremeter hidalgo al mostrador esgrimiendo la noble tarjeta del crédito sagrado, ofreciendo su pecho noble al suplicio del recargo?
Comprar...tener...¿Nada más?
Y  con un celular nuevo poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de esta vida de consumos...
Sería una realidad altamente deseable.
 Comprar, deber, llorar...Ahí está la dificultad.
Ya que en ese sueño de gastos, suelen venir los sueños del despojo de la duda y el miedo a no saber que comprar y así por fin despojar nuestra débil alma del pesar de tener que ser el último en tener lo último.
Ahí está el resarcimiento de una vida de privaciones.
Pues de no ser así, quién aguantaría las veinte horas de propaganda diarias.
Quien habría de soportar al opresor que exhibe su tecnología por sobre la nuestra.
Quien podría vivir con el dolor insoportable de  ver pasar las oportunidades sin tomarlas y materializar ese sueño de un televisor enorme y ultra delgado como una navaja de cortar la alienación y el desamparo.
Quien se arrastraría detras del amor no correspondido de saber que nuestra tarjeta de creditos agotó vilmente la reserva que el capitalismo tan mezquino nos presta para ser alguien en el mundo.
Pero silencio, ya termina el martirio.
En 10 minutos abre Garbarino.

jueves, 24 de julio de 2014

Dia 81 - El fino arte de la venganza II . Oficinas

Hay veces que vengarse no puede ser llevado a cabo sin ser expuesto. La gracia de la venganza, es que funciona como una bomba de tiempo, actúa cuando uno ya se ha ido. Por eso hay que ser creativos en materia de venganzas presenciales.
Muchas veces uno acepta la derrota como un caballero y otras veces uno se ofusca y se traga el veneno solo, y es al cuete compartirlo porque lo único que se logra es la lástima colectiva y por lo general en lugar de hacer causa común, los espectadores se unen al que sale airoso de la situación. La venganza es algo para poner del otro lado de la balanza que sólo uno va a ver y disfrutar, a la larga alguien lo va a entender y reirse. Esto me pasó en un trabajo donde mi jefe de ese entonces me expuso en una situación que tenía que ver más con lo privado que con lo público. Por aquel entonces le pedí un crédito para ampliar la vivienda ya que mi novia de aquellos tiempos tenía un atraso y quería estar preparado para la llegada de nuestro hijo. Entendió la situación y luego de la interrogatoria final me dijo que no era posible ya que este tipo de ayuda se daba sólo a las personas casadas. Tragué bronca y salí de su oficina. Me callé todo esto por un tiempo hasta que un día el jefe nos reunió y comentó los próximos ascensos. Yo tenía un excelente concepto y de siete personas iban a promocionar a cuatro. Nombró a los felices ascendidos y a mí me pasó de largo. Los felicitó por su compromiso con la empresa y su entrega diaria, y que este ascenso era un premio a la responsabilidad ya que había en su plantel gente muy irresponsable que no planificaba el futuro adecuadamente (ahi me miró y levantó una ceja) ya que piensa que traer un hijo al mundo es soplar y hacer botellas, esas como tantas cosas, no hablan de una persona equilibrada y madura.
La puñalada caló hondo en mi orgullo, y mientras todos aplaudían, me sumé a  la turba silencioso y con una media sonrisa plástica en la cara. 
Me fuí al baño y transpiré mucho rencor, y ahí como una iluminación pasó:me puse la mano derecha en el culo, de canto valga la redundancia. La dejé ahí mucho tiempo, la transpiración le debe haber conferido un olor inmundo, no supe bien por qué estaba haciendo esto. No me producía placer ni alivio.Cuando la saqué del culo, como un rayo se me vino a la mente la fatal idea.Cerré el puño para que el olor no se esparciera demasiado, caminé apurado hacia mi jefe que todavía se encontraba rodeado de los felices agraciados. Me abrí paso entre las personas y le estreché cálidamente la mano a mi jefe. Le dije que sus palabras habían sido para mí una motivación para seguir trabajando, redoblar el esfuerzo y comprometerme con la vida. Este discurso duró cerca de 7 minutos ininterrumpidos, y juro que vi a los demás con lágrimas en los ojos. Me fuí y cuando estaba a 10 pasos mi jefe me llamó con un grito. Sonamos pensé, y me di vuelta despacio. Grande fue la sorpresa cuando empezó a aplaudirme junto con los demás y me dijo "Lo felicito. Esa es la actitud."
Sonreí y levanté mi pulgar.
Y me fui a lavar la mano.
Mi jefe se retiró descompuesto media hora después.

martes, 22 de julio de 2014

Dia 82 - El centenario San Cristobal

San Cristóbal, es un pueblo de Santa Fe, pequeño donde nunca pasó nada, ni bueno ni malo, simplemente nada. No pasó ninguna batalla, el ferrocarril no funcionó nunca, no tiene una destacada actividad agrícolo ganadera ni un despliegue cultural que valga la pena mencionar. No fue sede de ningún encuentro social, político o deportivo. No se destacó nadie nunca por nada, y si lo hizo, negó su vínculo con este pueblo. Pero como todo es cuestión de tiempo, San Cristóbal cumplió 100 años de vida, y ese acontecimiento era lo único trascendente que había pasado en el pueblo.
Para tal fecha, iba a cumplir 100 años doña Ana Del frade, una portuguesa que dejaron los españoles abandonada cuando se estaba fundando el pueblo, y era entonces la habitante más vieja de la región. El gobernador de santa Fe, organizó los festejos y propuso agasajar a Doña Anita con una llave de la provincia de Santa Fe declarándola ciudadana ilustre y patrona de San Cristóbal. Para tamaña fiesta se invitó a un delegado y su corte por partido, y se organizó una cena para 300 personas con banda de musica y fuegos artificiales, la primera vez que se iba a ver algo parecido en esa zona. Por no contar con un escenario, el gobernador trajo un semiremolque y lo ubicaron en el extremo sur de la plaza, Lo adornaron con flores y guirnaldas y lo iluminaron con lamparitas de colores que cada jefe distrital aportó. Los paisanos que se acercaban a escuchar la banda, ataban uno a uno los caballos al semirremolque para poder encontrarlos cuando el vino les haga efecto.Y casi casi llegaban las 12 en punto, hora del cumpleaños del pueblo y de Doña Anita. Con los ojos vendados la hicieron subir para cantarle el cumpleaños feliz, la banda aguardaba en silencio para tocar el cumpleaños feliz. Faltaban 10 segundos y todas las gargantas eran un solo nudo, los corazones parecían detenidos, el silencio solo era cortado por el tic-tac del reloj del gobernador quien con una señal silenciosa, dio la orden de encender los fuegos artificiales. Tal fue la mala suerte que detonaron todos juntos tres segundos antes de lo previsto ensordeciendo al pueblo. Los caballos entraron en pánico y corrieron desesperados llevándose con ellos al semirremolque , a la banda de música y a Doña Anita. Nunca más se supo de ellos.
Los habitantes de San Cristóbal niegan siempre este hecho, y a partir de ahí, falsificaron los libros de historia, se inventaron un pasado , un colonizador y una actividad agricolo ganadera que nunca existió pero que reemplazaría el bochornoso centenario.

lunes, 21 de julio de 2014

dia intervalo - sugerencia

si les gusta o no les gusta comenten...
sería una contraprestación
gracias totales!!!

Dia 83 - la culpa fue de la tortuga

Como es costumbre, en la isla, los paisanos se juntan a pescar, mentir y tomar vino aunque el orden a veces no sea ese precisamente.
Allí estaban Cesaretti, Aramburu y lezcano, arreglando el mundo con la ayuda de dos damajuanas de tinto barato y mucho tiempo, cuando el fragor de la lucha verbal por la razon, tuvo que ceder una pausa para que Aramburu vaya a hacer sus necesidades. Cauto el hombre y muy recatado, se busco refugio de la vista de los otros dos y con el viento soplando hacia el lado del río, asi se evitaba comentarios acerca de su dieta rica en verduras y legumbres. Encontró su lugar detras de un galpon de chapas, conde la costumbre hacía que su construccion dejase un espacio abierto entre  el suelo y las chapas de veinte centímetros , para que el viento no los embolse y los tire al piso. Por ese hueco se veían las patas de Aramburu que se ubicó en un rincón oscuro y se bajo su atuendo. Cesaretti, ni lerdo ni perezoso, tomó una pala ancha y pasándola por el hueco del galpon la ubicó justo entre los pies de Aramburu, que con un seco gruñido dejó caer su pesada carga. Tal fue la puntería que acertó a la pala que magistralmente y sin un solo ruido, Cesaretti retiró y escondió entre los yuyos.
Aramburu empezó a girar sobre si mismo como un viejo lavarropas de tambor vertical. Se subió los pantalones y se vino al fogon con cara de haber visto un fantasma.
"¡Me afanaron el sorete!" nos dijo ahorrando el preambulo y la discreción.
"¿Cómo que te afanaron el sorete viejo loco? ¡Te cagaste en los pantalones! ¿te fijaste bien?" lo increpó Cesaretti. Aramburu los arrastró literalmente hasta donde había ido de cuerpo. Obviamente no había nada, sólo la cara de desesperación del estafado y la risa contenida bajo siete llaves en la cara de cesaretti, que el mucho vino impedía disimular. "¡Habrás cagado en una tortuga! Hay muchas por acá y lo más probable es que le hayás acertado a una. Hay que buscar la que tiene el regalito en el caparazón..." y ahí no aguantó más y empezó a reirse, lo cual no fue notado por los paisanos que se afanaban por buscar en lo oscuro y en la ebria euforia, los restos de Aramburu...

domingo, 20 de julio de 2014

Dia 84 - Frases que van a hacer historia

Como se lee esta entrada:

Frase
(explicación a cargo del autor, autor)

"Dios ve, Dios provee"
(Si Dios existiera y te ve que necesitás algo, te lo va a dar. Mi suegra)

"La naturaleza a veces suele ser sabia"
(Esto lo dijo un amigo cuando se enteró que un vecino suyo que se casó con una mujer horrible, era estéril)

"Yo quería ser soltero"
(mi respuesta a mi hija cuando a las tres de la mañana hacía un trabajo práctico para su escuela acerca de los sueños y los logros)

 "¿Que marca de destapacaños usó Horacio ese día?"
(pregunta que le hizo una amiga a la que se le tapó una cañería a su socio cuyo hijo trató de matarse tomando destapacaños)

"¿Carne picada en el guiso? ¡Parece que alguien vomitó en la cacerola!"
(mi tía Teresa, una cocinera refinada)

"¿Y qué?¿Lo habían declarado inmortal?"
(mi tio Victorio cuando le dijeron que un vecino suyo había muerto)