San Cristóbal, es un pueblo de Santa Fe, pequeño donde nunca pasó nada, ni bueno ni malo, simplemente nada. No pasó ninguna batalla, el ferrocarril no funcionó nunca, no tiene una destacada actividad agrícolo ganadera ni un despliegue cultural que valga la pena mencionar. No fue sede de ningún encuentro social, político o deportivo. No se destacó nadie nunca por nada, y si lo hizo, negó su vínculo con este pueblo. Pero como todo es cuestión de tiempo, San Cristóbal cumplió 100 años de vida, y ese acontecimiento era lo único trascendente que había pasado en el pueblo.
Para tal fecha, iba a cumplir 100 años doña Ana Del frade, una portuguesa que dejaron los españoles abandonada cuando se estaba fundando el pueblo, y era entonces la habitante más vieja de la región. El gobernador de santa Fe, organizó los festejos y propuso agasajar a Doña Anita con una llave de la provincia de Santa Fe declarándola ciudadana ilustre y patrona de San Cristóbal. Para tamaña fiesta se invitó a un delegado y su corte por partido, y se organizó una cena para 300 personas con banda de musica y fuegos artificiales, la primera vez que se iba a ver algo parecido en esa zona. Por no contar con un escenario, el gobernador trajo un semiremolque y lo ubicaron en el extremo sur de la plaza, Lo adornaron con flores y guirnaldas y lo iluminaron con lamparitas de colores que cada jefe distrital aportó. Los paisanos que se acercaban a escuchar la banda, ataban uno a uno los caballos al semirremolque para poder encontrarlos cuando el vino les haga efecto.Y casi casi llegaban las 12 en punto, hora del cumpleaños del pueblo y de Doña Anita. Con los ojos vendados la hicieron subir para cantarle el cumpleaños feliz, la banda aguardaba en silencio para tocar el cumpleaños feliz. Faltaban 10 segundos y todas las gargantas eran un solo nudo, los corazones parecían detenidos, el silencio solo era cortado por el tic-tac del reloj del gobernador quien con una señal silenciosa, dio la orden de encender los fuegos artificiales. Tal fue la mala suerte que detonaron todos juntos tres segundos antes de lo previsto ensordeciendo al pueblo. Los caballos entraron en pánico y corrieron desesperados llevándose con ellos al semirremolque , a la banda de música y a Doña Anita. Nunca más se supo de ellos.
Los habitantes de San Cristóbal niegan siempre este hecho, y a partir de ahí, falsificaron los libros de historia, se inventaron un pasado , un colonizador y una actividad agricolo ganadera que nunca existió pero que reemplazaría el bochornoso centenario.
martes, 22 de julio de 2014
lunes, 21 de julio de 2014
dia intervalo - sugerencia
si les gusta o no les gusta comenten...
sería una contraprestación
gracias totales!!!
sería una contraprestación
gracias totales!!!
Dia 83 - la culpa fue de la tortuga
Como es costumbre, en la isla, los paisanos se juntan a pescar, mentir y tomar vino aunque el orden a veces no sea ese precisamente.
Allí estaban Cesaretti, Aramburu y lezcano, arreglando el mundo con la ayuda de dos damajuanas de tinto barato y mucho tiempo, cuando el fragor de la lucha verbal por la razon, tuvo que ceder una pausa para que Aramburu vaya a hacer sus necesidades. Cauto el hombre y muy recatado, se busco refugio de la vista de los otros dos y con el viento soplando hacia el lado del río, asi se evitaba comentarios acerca de su dieta rica en verduras y legumbres. Encontró su lugar detras de un galpon de chapas, conde la costumbre hacía que su construccion dejase un espacio abierto entre el suelo y las chapas de veinte centímetros , para que el viento no los embolse y los tire al piso. Por ese hueco se veían las patas de Aramburu que se ubicó en un rincón oscuro y se bajo su atuendo. Cesaretti, ni lerdo ni perezoso, tomó una pala ancha y pasándola por el hueco del galpon la ubicó justo entre los pies de Aramburu, que con un seco gruñido dejó caer su pesada carga. Tal fue la puntería que acertó a la pala que magistralmente y sin un solo ruido, Cesaretti retiró y escondió entre los yuyos.
Aramburu empezó a girar sobre si mismo como un viejo lavarropas de tambor vertical. Se subió los pantalones y se vino al fogon con cara de haber visto un fantasma.
"¡Me afanaron el sorete!" nos dijo ahorrando el preambulo y la discreción.
"¿Cómo que te afanaron el sorete viejo loco? ¡Te cagaste en los pantalones! ¿te fijaste bien?" lo increpó Cesaretti. Aramburu los arrastró literalmente hasta donde había ido de cuerpo. Obviamente no había nada, sólo la cara de desesperación del estafado y la risa contenida bajo siete llaves en la cara de cesaretti, que el mucho vino impedía disimular. "¡Habrás cagado en una tortuga! Hay muchas por acá y lo más probable es que le hayás acertado a una. Hay que buscar la que tiene el regalito en el caparazón..." y ahí no aguantó más y empezó a reirse, lo cual no fue notado por los paisanos que se afanaban por buscar en lo oscuro y en la ebria euforia, los restos de Aramburu...
Allí estaban Cesaretti, Aramburu y lezcano, arreglando el mundo con la ayuda de dos damajuanas de tinto barato y mucho tiempo, cuando el fragor de la lucha verbal por la razon, tuvo que ceder una pausa para que Aramburu vaya a hacer sus necesidades. Cauto el hombre y muy recatado, se busco refugio de la vista de los otros dos y con el viento soplando hacia el lado del río, asi se evitaba comentarios acerca de su dieta rica en verduras y legumbres. Encontró su lugar detras de un galpon de chapas, conde la costumbre hacía que su construccion dejase un espacio abierto entre el suelo y las chapas de veinte centímetros , para que el viento no los embolse y los tire al piso. Por ese hueco se veían las patas de Aramburu que se ubicó en un rincón oscuro y se bajo su atuendo. Cesaretti, ni lerdo ni perezoso, tomó una pala ancha y pasándola por el hueco del galpon la ubicó justo entre los pies de Aramburu, que con un seco gruñido dejó caer su pesada carga. Tal fue la puntería que acertó a la pala que magistralmente y sin un solo ruido, Cesaretti retiró y escondió entre los yuyos.
Aramburu empezó a girar sobre si mismo como un viejo lavarropas de tambor vertical. Se subió los pantalones y se vino al fogon con cara de haber visto un fantasma.
"¡Me afanaron el sorete!" nos dijo ahorrando el preambulo y la discreción.
"¿Cómo que te afanaron el sorete viejo loco? ¡Te cagaste en los pantalones! ¿te fijaste bien?" lo increpó Cesaretti. Aramburu los arrastró literalmente hasta donde había ido de cuerpo. Obviamente no había nada, sólo la cara de desesperación del estafado y la risa contenida bajo siete llaves en la cara de cesaretti, que el mucho vino impedía disimular. "¡Habrás cagado en una tortuga! Hay muchas por acá y lo más probable es que le hayás acertado a una. Hay que buscar la que tiene el regalito en el caparazón..." y ahí no aguantó más y empezó a reirse, lo cual no fue notado por los paisanos que se afanaban por buscar en lo oscuro y en la ebria euforia, los restos de Aramburu...
domingo, 20 de julio de 2014
Dia 84 - Frases que van a hacer historia
Como se lee esta entrada:
Frase
(explicación a cargo del autor, autor)
"Dios ve, Dios provee"
(Si Dios existiera y te ve que necesitás algo, te lo va a dar. Mi suegra)
"La naturaleza a veces suele ser sabia"
(Esto lo dijo un amigo cuando se enteró que un vecino suyo que se casó con una mujer horrible, era estéril)
"Yo quería ser soltero"
(mi respuesta a mi hija cuando a las tres de la mañana hacía un trabajo práctico para su escuela acerca de los sueños y los logros)
"¿Que marca de destapacaños usó Horacio ese día?"
(pregunta que le hizo una amiga a la que se le tapó una cañería a su socio cuyo hijo trató de matarse tomando destapacaños)
"¿Carne picada en el guiso? ¡Parece que alguien vomitó en la cacerola!"
(mi tía Teresa, una cocinera refinada)
"¿Y qué?¿Lo habían declarado inmortal?"
(mi tio Victorio cuando le dijeron que un vecino suyo había muerto)
Frase
(explicación a cargo del autor, autor)
"Dios ve, Dios provee"
(Si Dios existiera y te ve que necesitás algo, te lo va a dar. Mi suegra)
"La naturaleza a veces suele ser sabia"
(Esto lo dijo un amigo cuando se enteró que un vecino suyo que se casó con una mujer horrible, era estéril)
"Yo quería ser soltero"
(mi respuesta a mi hija cuando a las tres de la mañana hacía un trabajo práctico para su escuela acerca de los sueños y los logros)
"¿Que marca de destapacaños usó Horacio ese día?"
(pregunta que le hizo una amiga a la que se le tapó una cañería a su socio cuyo hijo trató de matarse tomando destapacaños)
"¿Carne picada en el guiso? ¡Parece que alguien vomitó en la cacerola!"
(mi tía Teresa, una cocinera refinada)
"¿Y qué?¿Lo habían declarado inmortal?"
(mi tio Victorio cuando le dijeron que un vecino suyo había muerto)
jueves, 3 de julio de 2014
Dia 85 - Intento de guion teatral
Personajes:
Turco:
De 45 años, pelado y barrigón con cierta lentitud mental.
Ligeramente encorvado y dificultades para escuchar y tomar
decisiones. Cada vez que habla abre los brazos como si fuese a
abrazar a su interlocutor.
Flaco:
Santafesino de 40 años, hincha de Colón, flaco, muy flaco, habla
a los gritos y siempre buscando reirse de alguien, en este caso del
Turco. Según el Turco, el Flaco es mentiroso, putanero y difamador.
Lugar:
ducha de un vestuario de fabrica
(Duchándose)
Flaco:
- ¡Turco! ¡Qué desastre! ¡Cómo tenés la panza!
Turco:
- ¿Eh?
Flaco:
-La panza boludo. ¡Estás hecho mierda!
Turco:
-(mirándose) ¡Ah, si! Estoy un poco gordo, pero bajé 150 gramos.
Flaco:
- ¡Pero la panza esa es un desastre! ¿Qué te vas a poner en los
quince de la nena?
Turco:
- ¿Eh?
Flaco:
- Que ¿Qué te vas a poner en los quince de la nena? ¿El traje del
casamiento?
Turco:
- Noooooo. El traje de los quince de la más grande.
Flaco:
-¡Pero que rata que sos! ¡Comprate un traje nuevo miserable!
Turco:
- Para qué si lo voy a usar una sola vez nomás...Además están
carísimos. El otro día en el shopping, la boluda de mi mujer me
mostraba trajes y valían como tres lucas.
Flaco:
-¿Y qué? ¿Vas a ir de campera al cumpleaños? ¿todo hecho un
croto? Dejate de joder...sacá la plata de abajo del colchón y
vestite bien...¡Y bajá esa panza que estás hecho un viejo choto,
pelado y panzón!
Turco:
- Bueno, bueno....
Flaco:
- ¿Como dijiste?
Turco:
- Que bueno. Dije.
Flaco:
- ¡Ahh! Pensé que me decías “bueno, bueno” así como a los
locos.
Turco:
- Nooooo hermanito.
Flaco:
-¿vos sabés lo que te hago si me decís “bueno,bueno” como a
los locos? ¿Eh?
Turco:
-No.¿Qué me vas a hacer?
Flaco:
-¡Te cago bien a trompadas! Eso te hago. Te agarro, y te cago BIEN a
trompadas.
Turco:
- (agarrándose el pene con ambas manos) ¡Ésta me vas a agarrar!
Flaco:
-Hacete el vivo nomás...¿Sabés quien la debe estar agarrando
ahora?
Turco:
-Si. La Ceci. Que te dejó porque no la atendías bien.¡Ja ja ja
ja..!
Flaco:
- ¡Cuando quieras prestame la carretilla y vas a ver!...Además la
boluda no se fue. YO la eché. Para que te quede claro. Y basta de
hablar de esa puta.
Turco:
-No te gusta cuando te curten con la Ceci. No te la bancás.
Flaco:
-Seguí jodiendo y esto termina mal.
Turco:
-.....
Flaco:
- Te presto un traje de mi viejo si querés. Lo usó dos veces nomás.
Turco:
-¿Eh?
Flaco:
- Nada...
Turco:
-Dale, ¿qué dijiste?
Flaco:
- ¡NADA CHE! ...¡Y no me rompás más la pelotas?
Turco:
- Bueno, bueno...
miércoles, 2 de julio de 2014
Dia 86 - Spinetta
No la voy a caretear...no me gusta Spinetta.
A ver, si aclaro antes que oscurezca...
Spinetta Luis Alberto, fue un gran tipo, sensible y copado que fue y sigue siendo un referente del rock y la poesía nacional. ¿hasta ahí vamos? bien.
Pero a mí...a mí...su poesía no me mueve un pelo...Nunca pude escuchar un disco entero de él, algunas canciones directamente no me gustan, no las entiendo o lo que diablos sea.
Las dos unicas que me puedo poner a escuchar son Maribel se durmió y Muchacha ojos de papel, un buen porcentaje restante me dan igual y un escaso grupo directamente me molestan y no las escucho. Me propuse varias veces entenderlo, por orgullo, como un desafío, mis amigos hippies me dan vuelta la cara cuando me ven, los intelectuales me miran pero con desprecio, como a un bruto, pero ninguno se sentó veinte minutos a explicarme que mierda decía el Flaco en sus letras para que una generacion, o dos lo tengan como un procer. Nadie se molestó en desentrañar el secreto de que viene envuelto el Flaco para que su poesía se me vuelva un enigma. A veces pienso que mis amigos intelectuales y los hippies se pusieron por fin de acuerdo y armaron un complot para reirse a mis espaldas. Es más, hasta creo que un monton de hippies y un monton de intelectuales se ríen del resto de la gente que como yo trata de entender pero que ninguno se acerca a aclarar ya que la sensibilidad de Spinetta "se siente, no se explica" y esa frase me distancia más y más del mundo sensible y florido de paz y armonía que proponen desde la teoría los intelectuales y los hippies pero que se cagan en el projimo y lo dejan afuera en medio de la lluvia mojándose mientras cantan temas de Aquelarre y pescado rabioso.
A veces creo que soy bruto y ahi se termina la historia.
Que se yo.
Con Vilma Palma no me pasa.
A ver, si aclaro antes que oscurezca...
Spinetta Luis Alberto, fue un gran tipo, sensible y copado que fue y sigue siendo un referente del rock y la poesía nacional. ¿hasta ahí vamos? bien.
Pero a mí...a mí...su poesía no me mueve un pelo...Nunca pude escuchar un disco entero de él, algunas canciones directamente no me gustan, no las entiendo o lo que diablos sea.
Las dos unicas que me puedo poner a escuchar son Maribel se durmió y Muchacha ojos de papel, un buen porcentaje restante me dan igual y un escaso grupo directamente me molestan y no las escucho. Me propuse varias veces entenderlo, por orgullo, como un desafío, mis amigos hippies me dan vuelta la cara cuando me ven, los intelectuales me miran pero con desprecio, como a un bruto, pero ninguno se sentó veinte minutos a explicarme que mierda decía el Flaco en sus letras para que una generacion, o dos lo tengan como un procer. Nadie se molestó en desentrañar el secreto de que viene envuelto el Flaco para que su poesía se me vuelva un enigma. A veces pienso que mis amigos intelectuales y los hippies se pusieron por fin de acuerdo y armaron un complot para reirse a mis espaldas. Es más, hasta creo que un monton de hippies y un monton de intelectuales se ríen del resto de la gente que como yo trata de entender pero que ninguno se acerca a aclarar ya que la sensibilidad de Spinetta "se siente, no se explica" y esa frase me distancia más y más del mundo sensible y florido de paz y armonía que proponen desde la teoría los intelectuales y los hippies pero que se cagan en el projimo y lo dejan afuera en medio de la lluvia mojándose mientras cantan temas de Aquelarre y pescado rabioso.
A veces creo que soy bruto y ahi se termina la historia.
Que se yo.
Con Vilma Palma no me pasa.
domingo, 29 de junio de 2014
Dia 87 - Ficción
Cuando Marcelo Benítez tenía 14 años, consumía más Rock del que podía tolerar la paciencia de su madre, sin embargo su papá lo alentó a formar su propia banda. Primero buscó entre sus amigos y compañeros de escuela y logró reunir un par de almas dispuestas a compartir su pasión. Su instrumento fue la guitarra y cantaba sus composiciones, algo rudimentarias pero que para empezar estaba bien. El exito de la banda era modesto y se reducía a familiares, amigos y la gente que le prestaba el amplificador y los parlantes. A pesar de la insistencia de los miembros de la banda de tocar temas conocidos de grupos famosos a modo de gancho, Marcelo se mantenía firme en la extraña convicción de triunfar como "el grupo que jamás tocó temas de otros".
De a poco, y más debido al mal carácter que al poco exito del grupo, de a uno los miembros se fueron a formar otros grupos o directamente dejaron la actividad por el deporte o el estudio. Marcelo los fue reemplazando con secuenciadores electrónicos y maquinas de ritmo, que no solo lograban un sonido más puro y una cadencia más minuciosa, sino que tambien no se oponían a sus caprichos. Obviamente al contar con menos integrantes, la banda tenía menos público ya que solo iba a ver sus recitales su padre y el dueño de la camioneta que le llevaba los equipos.
Angustiado por la falta de público y tanto esfuerzo tan poco reconocido, Marcelo dio un volantazo en su carrera: Si el publico no venía a él, él iría en busca del público. Así empezó a frecuentar festivales y lugares donde ya había formada una concurrencia que le asegurara un par de aplausos y así pudieran descubrir su talento. Grande fue su decepción al ver que una gran parte del público que había ovacionado a un grupo anterior a él, se iban ni bien enunciaban su nombre y el resto de la gente de a poco entre tibios aplausos desaparecía como por arte de magia o descomposición.
Así fue que se ofreció para animar fiestas poniendo música, cantando y haciendo participar a la gente. Al principio tuvo un singular exito, hasta que se le ocurrió cada tanto meter uno o dos de sus temas. La gente le empezó a dejar de prestar atención y se concentró más en la comida de las fiestas que en la actuación de Marcelo.
Para poder seguir alentando su pasión, grabó aplausos y coros de sus canciones así cuando se presentaba se aseguraba una notable repercusión. Sin embargo la gente , a pesar que había una suerte de arenga artificial, seguía restando atención al artista.
En vano fueron sus intentos de poner pantallas gigantes donde se proyectaba un publico falso enfervorizado pidiendo a gritos "Otra, otra".
Ya las fiestas dejaron de llamarlo porque no respondía a las solicitudes del publico real y dejó de salir a la calle.
Ahora Marcelo tiene Twitter.
Está solo pero lo siguen 5 millones de personas.
Es todo un exito.
De a poco, y más debido al mal carácter que al poco exito del grupo, de a uno los miembros se fueron a formar otros grupos o directamente dejaron la actividad por el deporte o el estudio. Marcelo los fue reemplazando con secuenciadores electrónicos y maquinas de ritmo, que no solo lograban un sonido más puro y una cadencia más minuciosa, sino que tambien no se oponían a sus caprichos. Obviamente al contar con menos integrantes, la banda tenía menos público ya que solo iba a ver sus recitales su padre y el dueño de la camioneta que le llevaba los equipos.
Angustiado por la falta de público y tanto esfuerzo tan poco reconocido, Marcelo dio un volantazo en su carrera: Si el publico no venía a él, él iría en busca del público. Así empezó a frecuentar festivales y lugares donde ya había formada una concurrencia que le asegurara un par de aplausos y así pudieran descubrir su talento. Grande fue su decepción al ver que una gran parte del público que había ovacionado a un grupo anterior a él, se iban ni bien enunciaban su nombre y el resto de la gente de a poco entre tibios aplausos desaparecía como por arte de magia o descomposición.
Así fue que se ofreció para animar fiestas poniendo música, cantando y haciendo participar a la gente. Al principio tuvo un singular exito, hasta que se le ocurrió cada tanto meter uno o dos de sus temas. La gente le empezó a dejar de prestar atención y se concentró más en la comida de las fiestas que en la actuación de Marcelo.
Para poder seguir alentando su pasión, grabó aplausos y coros de sus canciones así cuando se presentaba se aseguraba una notable repercusión. Sin embargo la gente , a pesar que había una suerte de arenga artificial, seguía restando atención al artista.
En vano fueron sus intentos de poner pantallas gigantes donde se proyectaba un publico falso enfervorizado pidiendo a gritos "Otra, otra".
Ya las fiestas dejaron de llamarlo porque no respondía a las solicitudes del publico real y dejó de salir a la calle.
Ahora Marcelo tiene Twitter.
Está solo pero lo siguen 5 millones de personas.
Es todo un exito.
martes, 24 de junio de 2014
Día 88 - Rascarse el culo (reprise - after faso)
Una noche, después de una fiesta muy alocada, me encontré en
el baño de casa como no era de otra manera, rascándome el culo. En medio de esa
extraña sensación de éxtasis y mientras trazaba laberintos imaginarios con las líneas
que dividían los azulejos de la pared, se me dio por mirar mis manos. En los
dedos y parte de las palmas tenía una suerte de polvillo blanquecino comparable
a la caspa (disculpe lector la falta de poética, pero comparar cachos microscópicos
de culo con blanca nieve o polvo de estrellas me pareció un atentado al buen
gusto). Comprendí que en mis manos tenía células muertas de culo, de mi culo.
Uhhh ¡fue un flash revelador! Comprendí que si a mi me picaba el culo, o me
gustaba rascarlo o peor aún, encontraba una extraña sensación de placer y
saciedad al rascarme esas células, allí, justo allí estaría el secreto de la
felicidad. Si podía pasar horas rascándome escondido el culo, bien podría mudar
esa sensación a cualquier parte del cuerpo y por ejemplo alcanzar orgasmos al
rascarme una mano, la cabeza o la espalda (algo de eso hay en la espalda,
ciertas zonas dorsales están equipadas con estas características pero su efecto
placentero es efímero y esporádico) Así que me propuse esa noche a recolectar
cada célula en un recipiente debidamente esterilizado para no contaminar las
muestras. Para ello, herví un frasco chiquito de café dolca de cuarto y siempre
lo tenía escondido celosamente para que mi experimento este a salvo de ladrones
de ideas. También me propuse estudiar biogenética, todo eso mientras me duraba
el trance en el que me encontraba. Comencé entonces a juntar pacientemente las
muestras. Día a día, hora por hora. Algunas veces era un poco sospechoso andar
con un frasco de café entre la ropa llevándolo al baño cada hora. Otra práctica
que tuve que dejar , fue la de rascarme el culo mientras me duchaba, ya que
perdía gran cantidad de muestras, así que me empecé a bañar en forma mas
espaciada. Me inscribí para estudiar biotecnología, pero eran demasiados años
de estudio y eso me quitaba tiempo para el trabajo de campo, así que convencí a
un amigo mio para que haga la parte de investigación ( obviamente no le revelé
mis oscuros propósitos dado que podría llegar a tentarse de hacer todo por su
cuenta y alzarse con la gloria) Mi amigo al fin se recibió e hizo
investigaciones en el campo de la oncología y se volcó más a salvar gente con cáncer
que a la gloria personal, algo que me puso muy orgulloso pero que me cagó en lo
más profundo ya que tenía un frasco con más de 30 años de trabajo en mi mesita
de luz. Hoy ya tengo 48 años. Ya desistí de la
ambiciosa empresa de lograr implantes de células placenteras, y la
utopía de un cuerpo que goce con el solo roce
con la ropa se me fue de las manos. . No es falta de esperanza o desasosiego.
Hace un par de años, mi hija estaba haciendo un trabajito práctico para el
taller de plástica acerca de las pirámides de Egipto, y necesitaba pan rayado
para simular la arena del desierto. Vaya a saber como, encontró el tarrito de
dolca y asumió que podía usarlo y así tres décadas de trabajo fueron
inmortalizados en un trabajito práctico que fue exhibido a fin de año y todos
los padres e hijos de la escuela de una
u otra manera, me vieron el culo.
lunes, 23 de junio de 2014
Dia 89 - Crimen perfecto
Es hora de aceptarlo queridos lectores, la masturbación cuando no se vive solo, no es un crimen perfecto.
Así que voy a pasarles un instructivo breve acerca de qué hay que tener en cuenta a la hora del autoplacer.
Tome nota por favor:
.Antes que nada, pre-excítese: cuando se entra al baño con una idea o una imagen preconcebida, el tiempo que insume la paja será menor, y menor serán las sospechas de que ud está pecando.
.Cubra los rastros post paja: los pelos o transpiración en la parte de atrás de la tabla, delatan que uno en el momento del climax se hizo hacia atrás en el momento de la eyaculación y deja pegados pelitos, transpiración y restos de caca en el caso que haya defecado antes de la masturbacion.
. Hechar desodorante de ambientes: es muy sospechoso que alguien cague y no deje olor.
. Tenga a mano una toalla o un pañuelo, de no contar con estos elementos una remera sirve: es para ahogar el quejido de placer en caso que la paja se produzca en horas nocturnas cuando todos duermen.
.Bañarse y paja son un combo invencible...si quedan rastros en el piso, mampara o paredes, puede uno insistir que se trata de crema de enjuague.
.Abra una canilla o tire la cadena si la paja se prolonga mas de 7 minutos, sino corre el riesgo que alguien venga a preguntar si uno está descompuesto o algo parecido.
. Lavarse bien la cara y en lo posible el cuello, la paja sube el ritmo cardíaco y a uno se le ponen coloradas las orejas, el cogote y los ojos.
.Aseguresé conde cae el cumshot!!! importantísimo. Una vez no lo encontraba y resulta que pasó entre la tabla y la losa del inodoro dandome de lleno en la pantorrilla, lo descubrí cuando me subí los pantalones y fue un desastre.
.Preparar soretes de papel higienico mojado, por si algun merodeador se acerca a la puerta del baño. Sueltelos de manera que hagan ruido en el agua con una cadencia de uno cada 6 o 7 segundos acompañandolos de un gruñido gutural. Si se anima, haga pedos con la boca entre las piernas para darle más realismo al cuadro fecal.
. No festeje la eyaculacion con gritos o golpes a la pared...ahí si que no tiene escapatoria, salvo que finja crisis nerviosa o epilepsia.
.Despues de la paja, orine...sino el calzoncillo le va a quedar un rastro como el que dejan los caracoles en la pared.
.Corra hacia un lado todos los elementos que se ponen en el inodoro para darle perfume como canastitas, desodorantes en pastillas, etc...por lo general si se dejan frente a uno, pueden convertirse en un minibanco de esperma.
.El horario que menos sospecha es cuando se está comiendo, ahi todos estan distraídos, procure que la charla sea amena o al menos que haya algo interesante en el televisor, así se asegurará unos minutos de dispersión para poder pajearse en paz.
Bueno querido lector, para empezar a tener sexo seguro, ya tiene suficiente material.
Disfrute la paja y no sienta culpa.
Así que voy a pasarles un instructivo breve acerca de qué hay que tener en cuenta a la hora del autoplacer.
Tome nota por favor:
.Antes que nada, pre-excítese: cuando se entra al baño con una idea o una imagen preconcebida, el tiempo que insume la paja será menor, y menor serán las sospechas de que ud está pecando.
.Cubra los rastros post paja: los pelos o transpiración en la parte de atrás de la tabla, delatan que uno en el momento del climax se hizo hacia atrás en el momento de la eyaculación y deja pegados pelitos, transpiración y restos de caca en el caso que haya defecado antes de la masturbacion.
. Hechar desodorante de ambientes: es muy sospechoso que alguien cague y no deje olor.
. Tenga a mano una toalla o un pañuelo, de no contar con estos elementos una remera sirve: es para ahogar el quejido de placer en caso que la paja se produzca en horas nocturnas cuando todos duermen.
.Bañarse y paja son un combo invencible...si quedan rastros en el piso, mampara o paredes, puede uno insistir que se trata de crema de enjuague.
.Abra una canilla o tire la cadena si la paja se prolonga mas de 7 minutos, sino corre el riesgo que alguien venga a preguntar si uno está descompuesto o algo parecido.
. Lavarse bien la cara y en lo posible el cuello, la paja sube el ritmo cardíaco y a uno se le ponen coloradas las orejas, el cogote y los ojos.
.Aseguresé conde cae el cumshot!!! importantísimo. Una vez no lo encontraba y resulta que pasó entre la tabla y la losa del inodoro dandome de lleno en la pantorrilla, lo descubrí cuando me subí los pantalones y fue un desastre.
.Preparar soretes de papel higienico mojado, por si algun merodeador se acerca a la puerta del baño. Sueltelos de manera que hagan ruido en el agua con una cadencia de uno cada 6 o 7 segundos acompañandolos de un gruñido gutural. Si se anima, haga pedos con la boca entre las piernas para darle más realismo al cuadro fecal.
. No festeje la eyaculacion con gritos o golpes a la pared...ahí si que no tiene escapatoria, salvo que finja crisis nerviosa o epilepsia.
.Despues de la paja, orine...sino el calzoncillo le va a quedar un rastro como el que dejan los caracoles en la pared.
.Corra hacia un lado todos los elementos que se ponen en el inodoro para darle perfume como canastitas, desodorantes en pastillas, etc...por lo general si se dejan frente a uno, pueden convertirse en un minibanco de esperma.
.El horario que menos sospecha es cuando se está comiendo, ahi todos estan distraídos, procure que la charla sea amena o al menos que haya algo interesante en el televisor, así se asegurará unos minutos de dispersión para poder pajearse en paz.
Bueno querido lector, para empezar a tener sexo seguro, ya tiene suficiente material.
Disfrute la paja y no sienta culpa.
domingo, 22 de junio de 2014
Dia 90 - Anosmia
Se dice que la anosmia, es pérdida total o parcial del sentido del olfato. Wikipedia dixit.
Para los que sufrimos este trastorno, es un peldaño más abajo en la escala de la evolución de la especie. Imaginensé por un momento queridos lectores, que pierden la capacidad de oler todo eso que nos rodea. Imagínensé un mundo sin olores. Piensen por un momento la comida más rica o la flor más hermosa desprovista de la bella sinfonía de fondo que es el aroma. No vamos a volar demasiado más con este tema. Vamos lo concreto y jodido de no tener olfato.
Cuando era chico y alguien se tiraba un pedo, todos arrugaban la cara y miraban quien seguía incólume frente a la situación, y adivinen...me culpaban a mí. Claro, como no sentía el olor y no me molestaba, la mayoría pensaba que me hacía el distraído y disimulaba mi falta de culpa. Un horror. Ya más grandecito, las chicas se perfumaban para los chicos normales, y a pesar de tener puesto un perfume barato y espantoso, ellos mentían " ¡que rico perfume Martita!¿cómo se llama?" , y ellas se meaban por el deshonesto halago. Mientras tanto a mí, no se me movía un músculo de la cara y poco podía aportar al hecho de que las coquetas damas se hayan acicalado con frescura y pasión. Lo peor era que tampoco podía distinguir el olor achivo que me venía despues de una actividad deportiva, por lo que siempre me ponía desodorante en cantidades alarmantes para la formación del agujero en la capa de ozono (tambien eso, los del greenpeace me la tienen jurada). Un día mi mamá me mandó a juntar la caca del perro que teníamos y pude hacer esa tarea sin mayores traumas. Valiéndome de una bolsa de polietileno a modo de guante y otra bolsita más grande para depositar los bombones recogidos, me hice una impieza extraordinaria ante la admiración de mis amigos que huian de los hedores. Tal hazaña me posicionó un poco mejor entre los valientes, ya que se me encomendaron tareas como buscar la pelota de futbol en la zanja de agua podrida, limpiarla, asar el pescado a la parrilla, desinfectar el baño con amoníaco, enterrar los perros muertos del vecindario etc. En fin, mi curriculum se había nutrido demasiado pero aun no distinguía un queso roquefort de un Carolina Herrera 212. Cuando se me dió por ir al grupo juvenil de la iglesia, una vez vi como una enfermera detestaba sacar las bolsas con las heces de los ancianos, y para impresionar a las chicas del grupo, se me ocurrió, craso error, ayudarla con su empresa. Tales fueron los elogios, que me contrataron en el hospital para sacar residuos hediondos en grandes bolsas y cargar con los cadaveres en descomposicion desde la morgue hasta la casa crematoria.
Llegados a los 40 años, mi extraña habilidad fue aprovechada por el resto de mi familia, que hizo de mí, el enfermero temerario que siempre detesté. Me hicieron lavar cada uno de los arrugados culos que componian las ramas más altas del arbol genealógico. Mi familia no se caracterizó por tener top models entre sus miembros , así que el trabajo se resumía a asear arrugados y horribles traseros que me resoplaban en la cara como viejos rinocerontes resfriados.
Me encontraba un día en plena tarea, cuando una horrible sensación me golpeó el cerebro. Era como si un hierro al rojo me hubiese entrado por la nariz y me hiciera un terrible agujero en la frente. Nunca había sentido algo igual. Era espantoso, como un dolor se me iba esparciendo por el entrecejo hasta llegar a los ojos y hacerme llorar copiosamente. Me acuerdo que me caí al suelo y me sentí mareado. Creí que la presión me había bajado o algo así, pero busque algo de azucar y me di cuenta que lago terrible me estaba pasando, recuperé el olfato. Es horrible perder la virginidad de esa manera. Era como ver por primera vez y en lugar de encontrarte con un rojo atardecer ves un animal destripado comido por las hormigas.
Extraño la anosmia...en serio.
Para los que sufrimos este trastorno, es un peldaño más abajo en la escala de la evolución de la especie. Imaginensé por un momento queridos lectores, que pierden la capacidad de oler todo eso que nos rodea. Imagínensé un mundo sin olores. Piensen por un momento la comida más rica o la flor más hermosa desprovista de la bella sinfonía de fondo que es el aroma. No vamos a volar demasiado más con este tema. Vamos lo concreto y jodido de no tener olfato.
Cuando era chico y alguien se tiraba un pedo, todos arrugaban la cara y miraban quien seguía incólume frente a la situación, y adivinen...me culpaban a mí. Claro, como no sentía el olor y no me molestaba, la mayoría pensaba que me hacía el distraído y disimulaba mi falta de culpa. Un horror. Ya más grandecito, las chicas se perfumaban para los chicos normales, y a pesar de tener puesto un perfume barato y espantoso, ellos mentían " ¡que rico perfume Martita!¿cómo se llama?" , y ellas se meaban por el deshonesto halago. Mientras tanto a mí, no se me movía un músculo de la cara y poco podía aportar al hecho de que las coquetas damas se hayan acicalado con frescura y pasión. Lo peor era que tampoco podía distinguir el olor achivo que me venía despues de una actividad deportiva, por lo que siempre me ponía desodorante en cantidades alarmantes para la formación del agujero en la capa de ozono (tambien eso, los del greenpeace me la tienen jurada). Un día mi mamá me mandó a juntar la caca del perro que teníamos y pude hacer esa tarea sin mayores traumas. Valiéndome de una bolsa de polietileno a modo de guante y otra bolsita más grande para depositar los bombones recogidos, me hice una impieza extraordinaria ante la admiración de mis amigos que huian de los hedores. Tal hazaña me posicionó un poco mejor entre los valientes, ya que se me encomendaron tareas como buscar la pelota de futbol en la zanja de agua podrida, limpiarla, asar el pescado a la parrilla, desinfectar el baño con amoníaco, enterrar los perros muertos del vecindario etc. En fin, mi curriculum se había nutrido demasiado pero aun no distinguía un queso roquefort de un Carolina Herrera 212. Cuando se me dió por ir al grupo juvenil de la iglesia, una vez vi como una enfermera detestaba sacar las bolsas con las heces de los ancianos, y para impresionar a las chicas del grupo, se me ocurrió, craso error, ayudarla con su empresa. Tales fueron los elogios, que me contrataron en el hospital para sacar residuos hediondos en grandes bolsas y cargar con los cadaveres en descomposicion desde la morgue hasta la casa crematoria.
Llegados a los 40 años, mi extraña habilidad fue aprovechada por el resto de mi familia, que hizo de mí, el enfermero temerario que siempre detesté. Me hicieron lavar cada uno de los arrugados culos que componian las ramas más altas del arbol genealógico. Mi familia no se caracterizó por tener top models entre sus miembros , así que el trabajo se resumía a asear arrugados y horribles traseros que me resoplaban en la cara como viejos rinocerontes resfriados.
Me encontraba un día en plena tarea, cuando una horrible sensación me golpeó el cerebro. Era como si un hierro al rojo me hubiese entrado por la nariz y me hiciera un terrible agujero en la frente. Nunca había sentido algo igual. Era espantoso, como un dolor se me iba esparciendo por el entrecejo hasta llegar a los ojos y hacerme llorar copiosamente. Me acuerdo que me caí al suelo y me sentí mareado. Creí que la presión me había bajado o algo así, pero busque algo de azucar y me di cuenta que lago terrible me estaba pasando, recuperé el olfato. Es horrible perder la virginidad de esa manera. Era como ver por primera vez y en lugar de encontrarte con un rojo atardecer ves un animal destripado comido por las hormigas.
Extraño la anosmia...en serio.
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